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viernes, julio 19, 2013

RESCATES INFANTILES Y APUROS POR LA INSEGURIDAD SOLO PA´ LA FOTO



RESCATES INFANTILES 
Y APUROS POR LA INSEGURIDAD
 SOLO PA´ LA FOTO

JORGE ANTONIO DÍAZ MIRANDA 
₤ MESA DE REDACCIÓN

La praxis de la política real se trata, según las enseñanzas del auto denominado gobierno de la “Nueva Visión”, de atraer los reflectores para, en lugar de presentar resultados, acumular instantáneas fotográficas sensacionalistas, con la que pretende “demostrar” a la ciudadanía que ahora sí se está haciendo algo por la seguridad. Si al decorado del pobre escenario montado agregamos niños pequeños rescatados, el gobierno de Graco tiene una buena coartada para diferir las explicaciones que se necesitan y ocultar con demagogia barata los vacíos, las inconsistencias, los apresuramientos, la ocultación y simulación ante el desastre social.

Pero ni siquiera la fuerza mediática que ha desplegado el gobierno “graquista”, despilfarrando recursos públicos en medio de la peor crisis de la hacienda estatal y municipal, pueden posponer las respuestas que están exigiendo algunos sectores de la sociedad, quienes se preguntan por qué los poderes Estatales, obstaculizan iniciativas ciudadanas que protejan a la ciudadanía del largo brazo del crimen organizado, el cual, sigue golpeando masivamente al tejido social, cobijado, de acuerdo a las sangrientas lecciones de la historia reciente y pasada,  por las mismas corporaciones policiacas y militares.

En efecto, las fuerzas de seguridad rescataron a los diez niños secuestrados del CENDI Las Abejitas.   Congratulaciones. Pero el problema es que eso es su obligación, para eso les paga la ciudadanía.

En esta ocasión hubo una reacción medianamente inteligente y coordinada de policías y militares para localizar y ubicar a los menores en el hotel España del centro de Cuernavaca. Por esta vez la ciudadanía tuvo la suerte de contar  una tragedia menos de las decenas que van y que, cotidianamente, los ministerios públicos agravan con su ineptitud y colusión con quienes ya sabemos. Pero, ¿por qué en este caso especifico no se activo la alerta Amber?; ¿por qué las autoridades actuaron seis horas después, ya que los niños habían sido sustraídos del CENDI y trasladados al hotel España, a pesar de que se les dio aviso cuando el hecho era no más que una amenaza?, Acaso, ¿era más importante montar un show garcilunesco para TELEVISA y TV AZTECA que resguardar a los menores secuestrados?, ¿Por qué no existe un protocolo de seguridad para dar prioridad a la amenaza de rapto de menores de edad en guarderías, CENDIS, jardines de niños, primarias, secundarias o preparatorias?, ¿Por qué el secretario de educación reconoce, post factum, que operan en el estado de Morelos planteles educativos particulares que no tienen permiso ni cumplen con los requisitos mínimos de seguridad?       

De acuerdo, los menores están a salvo, están bien y ya reunidos nuevamente con sus respectivas familias… Pero el pequeño problema es que después de un par de semanas se reproducen versiones oficiales contradictorias con cabos sueltos y enormes lagunas en las investigaciones que dicen realizar las autoridades. Ni siquiera en esta ocasión que fue “diferente” el resultado, las “autoridades”  han modificado un ápice su habitual enredo declarativo, cada nueva alocución desinforma, confunde, abona la incertidumbre. El gobernador y su secretario de gobierno departen alegremente con la prensa cuidadosamente escogida, para tratar de vender el “innegable éxito” de su estrategia de seguridad, la cual, por cierto, no ha sido formalmente presentada a la ciudadanía. Sin embargo en toda la ciudad circula de boca en boca el número de ejecuciones semanales que no han disminuido con el nuevo gobierno y que ya no son publicadas por la prensa. Como si el hecho de callar la información desapareciera el problema.  Por su parte, la secretaria de Seguridad Pública, Alicia Vázquez Luna, no aligera la versión oficial de opacidades y trabalenguas, agregando dislates, omitiendo datos y explicaciones.   

Pero quitando la maraña de autoelogios, comerciales y autopromociones gratuitas, desplegados pomposamente a ocho columnas en los principales diarios locales (convenientemente comprados), los problemas de fondo siguen: la violencia sigue manifestándose con una tasa de crecimiento sostenida,  vomitando cuerpos, secuestrando, extorsionando, levantando y torturando, acumulando violaciones a los derechos humanos en la “actuación” de las autoridades. Es decir, todo sigue peor que nunca, con el agravante de un renovado cinismo y la indiferencia de siempre  los poderes estatales. El mando único no ha sido la respuesta efectiva que Graco nos prometió. La ley de víctimas seguirá empantanada por un par de años más hasta que se articule su reglamentación, no obstante que su “aprobación en lo general” sea aplaudida por el místico Javier Sicilia. La impunidad, la corrupción, la colusión, la ineficiencia, siguen de la mano con los poderes políticos para que todo siga su curso de tragedia y sangre. Se siguen acumulando reportes ciudadanos de patrullajes de policía estatal y municipal con camionetas en color reglamentario pero que no poseen insignias, matricula o identificación visible, en clara violación a la trasparencia.  El crimen sigue en aumento y la ciudadanía disgregada, descoordinada, desarticulada. Los partidos políticos inclinándose como siempre hacia dónde haya beneficios y la prensa acomodaticia felizmente comprada. Ω Noche del 02 de julio de 2013.

lunes, abril 22, 2013

"INCENDIOS PROVOCADOS"


JORGE ANTONIO DÍAZ MIRANDA ₤ MESA DE REDACCIÓN

Lunes 22 de Abril de 2013.

Hasta el viernes 19 de abril se habían contabilizado en Morelos 11 incendios y el daño en poco más de 1500 hectáreas de bosque y selva baja caducifolia, dentro de los municipios de Tlalnepantla, Tlayacapan, Huitzilac y Tepoztlán, siendo los de este último municipio los más extensos y considerados por las autoridades estatales casi incontrolables. Las afectaciones son mayúsculas para agricultores, ganaderos, apicultores y pobladores en general, afectándose la infraestructura productiva y generándose una crisis sanitaria por la combustión y la consecuente producción de humo. Ante una situación tan seria, el gobierno estatal vuelve por sus fueros para producir las declaraciones chacoteras más sensacionalistas que desde los tiempos de personajes como Pancho “Cachondo” o Félix Salgado Macedonio, no se habían registrado: “Organizaciones fantasmas han provocado los incendios en reservas ecológicas, de manera deliberada y con el propósito de cambiar el uso de suelo (Graco Ramírez, Gobernador del Estado de Morelos,  Revista Proceso 17 abril 2013) ”. De igual forma el secretario de gobierno Jorge Messeguer aprovecha la ocasión para producir chascarrillos alarmistas según los cuales “grupos brigadistas de las dependencias estatales y federales, habrían escuchado detonaciones de arma de fuego provenientes de invasores del Texcal, a quienes les interesa fraccionar la tierra para venderla posteriormente (Jornada Morelos, jueves 18 de abril de 2013) ”. En la competencia de incontinencia verbal políticamente hipócrita, el titular de la SEMARNAT en Morelos, Juan Manuel Guerra Abud, no podía quedarse atrás: “La mayoría de los incendios forestales son inducidos para fraccionar la tierra. Desgraciadamente no sabemos si los grupos de voluntarios tienen que ver con su propagación o no pero realmente se hace difícil para los helicópteros y los brigadistas operar en la zona del siniestro pues algunos impiden el eficiente desempeño de la autoridad. Habrá que investigar si esto es intencional o no pues pobladores de Santa Catarina y San Andrés de la Cal nos han informado de algunos paisanos suyos que invaden terrenos para vender tierras agrícolas, bajo el pretexto de la defensa de la tierra… (Vanguardia, jueves 18 de abril de 2013 &  El Monitor de Morelos, viernes 19 de abril de 2013).”  El cacareo incesante de los tres funcionarios citados, en apoyo de su “tesis conspiracionista “ se repite ad nauseam en cada evento público en el que hacen presencia, olvidando para su provecho algunos hechos importantes de la historia reciente: Primero: Sí bien es cierto que los incendios pueden ser provocados, esto se deriva de las prácticas agrícolas arraigados en municipios como Tepoztlán y Tlayacapan en donde los campesino queman las parcelas para eliminar el rastrojo; Segundo: las detonaciones que “escucharon” los señores brigadistas de las dependencias estatales y federales bien pudo haber sido por los gases fijados a la tierra que al entrar en contacto con fuego y oxígeno puede producir pequeñas deflagraciones; el Texcal y zonas enteras del corredor biológico Chichinautzin han sido invadidos en el pasado reciente precisamente para cambiar el uso de suelo, y hoy se encuentran bajo presión de proyectos de modernización carretera y urbana, impulsados por los mismo tres funcionarios del gobierno estatal y federal que se “indignan” por los incendios provocados; En sus fastuosas declaraciones Graco Ramiréz, Meseguer y Guerra Abud olvidaron mencionar que sus helicópteros no se presentaron a la zonas de siniestro sino hasta tres días después de iniciados los incendios, como de hecho ocurrió en el municipio de Tepoztlán en las zonas del Texcal, San Andrés de la Cal y los límites de Amatlán y San José de los Laureles; por último, los grupos de voluntarios fueron los que contuvieron la propagación de los incendios y es injusto que ahora se les quiera hacer responsables de la inoperancia de las autoridades. Ω