jueves, julio 24, 2014
sábado, julio 19, 2014
EN OTRA PARTE
Todo
comienza en otra parte.
No importa
que algunas cosas
Todavía
estén aquí
Y hasta
acaben aquí:
Aquí no
empieza nada.
Por so esta
palabra, este silencio,
Esta mesa,
el florero, tus pasos,
En rigor no
estuvieron nunca aquí.
Todo está
siempre en otra parte:
Allí donde
comienza.
Roberto Juarroz
A THOUSAND TIMES GOODNIGHT
A THOUSAND TIMES GOODNIGHT
JORGE
ANTONIO DÍAZ MIRANDA
Julio
2014
La
guerra más despiadada es la que sucede dentro de los hogares. Esta máxima se
aplica muy bien a la película dirigida por Erik
Poppe, Mil Veces Buenas Noches
(Inglaterra-Francia, 2013). Es la historia de Rebecca (JulietteBinoche),
reportera de guerra que cubre la ocupación estadounidense en Kabul Afganistán.El
profesionalismo de la fotógrafa de guerra sigue fielmente la regla de oro de
los grandes maestros como Robert Cappa, según la cual la buena fotografía es la
que se toma cerca de la acción principal. El desencadenante del drama del cual
parte la historia es el trabajo que realiza Rebecca con las mujeres mártirque
llevan a cabo atentados con bombas ceñidas a la cintura.En el día D, la
fotógrafa pide ir en mismo transporte de la bomba humana y al llegar a un
puesto de control militar desciende desesperada al darse cuenta que alrededor
hay cientos de civiles en un día normal de mercado. Rebecca trata de alertar de
lo que va a suceder, con un resultado precipitado de mujeres, niños y hombres mal
heridos o muertos. Las heridas que le producen las esquirlas de escombros y la
onda expansiva son graves y deben trasladarla de regreso a su país. Pero en su
hogar aún le esperan los años colaterales de la guerra. Su esposo
(NicolajCosterWaldau) y sus hijas ya no están dispuestos a tolerar las mil
veces remotas e decirse buenas noches, esperando cualquier día una llamada
urgente para reconocer los despojos de la reportera de guerra. Vale la pena la
película por muchas razones. La principal es que es una buena historia, con un
guión magistral, una dirección precisa y actuaciones extraordinarias. La
fotografía y la banda sonora son de primera, lo que significa que complementan
la historia subrayando los momentos de tensión emocional.El drama se revela por
el dilema de una mujer valiente y combativa que difícilmente puede ser seducida
por la conformidad familiar, dividida entre el amor por el trabajo testimonial
que desarrolla y el amor por su familia. En eso estriba su valor: el planteo de
una problemática y su resolución desde el imperativo categórico de ser a pesar
de los otros, que se sitúan o relativamente cerca o relativamente lejos…
NIDO DE ROEDORES
Céniza
húmeda negra
Empapa la
inmundicia
Del nido de
una rata…
Y se mezcla
con el sofocante
Olor a
madera podrida,
Mientras el
centro de la muerte
Se extiende
en baldados círculos
De terror.
ALA ONABULE_BE A MAN
JORGE ANTONIO DÍAZ MIRANDA
JULIO 2014
NACIÓ EN INGLATERA Y A LOS ONCE AÑOS FUE LLEVADO POR SUS PADRES A LA CIUDAD DE LAGOS EN NIGERIA. CANTANTE DE JAZZ, SOUL Y BLUES, Y COMPOSITOR, CON UNA POTENTE VOZ Y TALENTO INTERPRETATIVO.
GASLAND (FULL DOCUMENTAL)
MIENTRAS EN MÉXICO EL SENADO DE LA REPÚBLICA APRUEBA EL FRACKING, EN ESTADOS UNIDOS Y EUROPA SE PREMIA EL DOCUMENTAL GASLAND QUE DOCUMENTA LOS DAÑOS ECOLÓGICOS DE ESTA PRÁCTICA INDUSTRIAL
viernes, julio 18, 2014
jueves, julio 17, 2014
DALLAS BUYERS CLUB
DALLAS BUYERS CLUB
JORGE ANTONIO DÍAZ
MIRANDA
Julio 2014
I
En los violentos fulgores de la primera mitad de los años
ochenta, Estados Unidos es sacudido por
una cruel emergencia sanitaria que colapsa sus servicios de salud en Texas, los
Ángeles California, New York, Washington y otras ciudades importantes de esa nación.
Ante las nuevas epidemias, los prejuicios siempre van por delante y más cuando
se trata de una enfermedad cuya vía
principal –que no la única- es la sexual y peor aún si los primeros reportes
médicos que se filtran a la prensa internacional sobre la extraña enfermedad,
la asocian con la comunidad homosexual. El Síndrome de Inmunodeficiencia
Adquirida (AIDS por sus siglas en inglés), entra pisando fuerte como un
carnaval de tragedia apocalíptica, que va acumulando ausencias con cuerpos
agotados por las múltiples enfermedades oportunistas que meten una goliza al
desvanecido sistema inmunológico. Pero en todo caso, son los sucesos de
escándalo mediático y no la gravedad del síndrome (agravada por la rapidez con
la que se disemina), lo que dispara las alarmas en todo el mundo: el deceso del
actor Rock Hudson y su oculta militancia homosexual, la desaparición de Freddy
Mercury cantante del grupo de rock Queen, y, en Brasil la muerte de Cazuza
vocalista del grupo de funk-rock Barao Bermelho. En esos años, la perpleja
comunidad científica estadounidense hacía esfuerzos sobrehumanos por describir
al agente infeccioso que es clasificado como un virus inédito capaz e
instalarse en las células y permanecer allí por años antes de manifestarse, de
tal modo que un individuo portador que ignora su condición es un potencial
agente infeccioso. Por esta condición y otras provocadas por el virus de
inmunodeficiencia, Harvey Fineberg se expresaba así de la enfermedad, hacia
1988: “El VIH es un virus insidioso. Corrompe los fluidos vitales, convirtiendo
la sangre y el semen, de fuentes de vida, en instrumentos de muerte”
(Scientific American, vol. 259, núm. 4, octubre). Fue en el año 1984 cuando se
establece en firme que la enfermedad no era exclusivamente de homosexuales y en
1985 alcanza plenamente el sector heterosexual instalándose como una pesadilla
en los hogares decentes, golpeando cruelmente a las amas de casa desprevenidas
ante la doble vida promiscua que llevan sus parejas masculinas, que no se
protegen en sus correrías extramaritales.
II
En el contexto esbozado arriba, se inscribe El Club de los
Desahuciados dirigida por Jean Marc Vallée. La película cuenta la historia de
Ron Woodrof (Matthew McConaughey), electricista y cowboy de rodeo, hacia 1985.
Ron tiene una vida agitada como montador super estrella, con una agenda abultada
de “polvos ocasionales” con féminas ponedoras, cautivadas por su personalidad
viril. Un día en el hospital, después de sufrir un desvanecimiento, The iron
man Woodroof es diagnosticado como seropositivo y en virtud de su quebrantada
salud, el médico que lo atiende
pronostica que le quedan solo treinta días de vida. No obstante el
demoledor diagnóstico, el bronco cowboy no admite el desahucio de la medicina
oficial y comienza por su cuenta una investigación intensa para saber qué es y
cómo puede tratarse AIDs. El resultado de sus pesquisas revela la falta de
tratamientos y medicamentos aprobados en los Estados Unidos. Revela el gran
negocio que montan los laboratorios y compañías farmacéuticas aprovechando la
emergencia sanitaria, (bendecidos, legalizados y autorizados, por los
reguladores de la FDA, quienes tienen una visión pro-empresarial como la de su
jefe máximo, el neo con Ronald Reagan). Revela que los médicos no tienen
escrúpulos para probar medicamentos agresivos en enfermos de SIDA, como el AZT,
que acelera su deterioro y los enfila directo a la muerte. Ante este panorama
desolador, Ron cruza la frontera sur hacia México buscando tratamientos
alternativos y medicamentos efectivos pero inocuos. Los encuentra en una
clínica apócrifa dirigida por un médico al que le han retirado su licencia
profesional. La mejoría notable de salud que experimenta el cowboy y el haber
rebasado el plazo de vida, le muestran la efectividad del tratamiento aunque
ninguno de los medicamentos está autorizado en los Estados Unidos. La idea
consecuente que tiene es introducir de contrabando los medicamentos que a él le
han funcionado, para venderlos a la comunidad seropositiva. En el camino se
asocia con un homosexual (Jared Leto), que le abre las puertas a la comunidad
gay, que lo apoya con generosas aportaciones para la fundación del Dallas
Buyers Club, asociación pionera de la sociedad civil que busca métodos
alternativos para el tratamiento de la enfermedad de la inmunodeficiencia
adquirida, al margen de la FDA, de las farmacéuticas y de la comunidad médica
oficialista. La historia de Woodroof se cuenta con una intensidad sostenida.
Las actuaciones son elocuentes y persuasivas. El guión es implacable, irreverente
y desafiante. La personalidad de Woodrodf es seductora pues no se pasma en la
contemplación de su propio martirio, se mueve con una fuerza irreductible y una
dignidad que lo aleja del lugar común de la víctima. No es la historia de un
mártir, sino la de un hombre visionario que derribó la sentencia de muerte de
una burocracia poderosa, para abrir las puertas de una esperanza de vida para
todos aquellos atrapados en las garras de la pandemia. Sus viajes a México,
Japón, Medio Oriente, etc., revolucionaron la autogestión social de la salud
pública, haciendo ver el medicare como lo que en verdad es, un negocio turbio
al que sólo le interesa sacar el mayor provecho económico posible de la
tragedia de los enfermos (Michael Moore dixit).
THE BLOTTER ART
THE BLOTTER ART
JORGE ANTONIO DÍAZ
MIRANDA
Julio 2014
La dietilamida del ácido lisérgico LSD se comercializa en
cuadritos de papel secante de 5x5 mm que contienen gotitas de esta sustancia
sintética con efectos alucinógenos. Ese pequeño fragmento de papel es parte de
una plancha completa de 100 x 100 cuadraditos denominada tableta, la cual,
trae, como distintivo de calidad, un grabado o dibujo con figuras míticas de
distintas religiones, escritores, músicos de rock, revolucionarios, pintores,
etc., todos relativamente vinculados a la cultura underground. Al grabado
artístico de las tabletas de LSD se le denomina The blotter art. Uno de los más
prestigiosos artistas de esta modalidad de grabado, Mark McCloud, creo Vanity
Blotter Art litografiado (con número de serie y certificado de autentificación)
y desde entonces este arte se ha convertido en una expresión artística en
constante evolución técnica. La incorporación de herramientas digitales ha
aportado complejidad a los diseños y combinaciones cromáticas para grabar
figuras complejas como fractales o bucles algorítmicos. La belleza de los
diseños es tal que muchos coleccionistas prefieren conservar la tableta
completa, lo cual, para conservar a largo plazo no contiene LSD (dietilamida
del ácido lisergico), LSA (amida del ácido lisergico) ni ABDF (bromo-dragonfly).
De las tabletas más cotizadas en el mercado Blotter Art son las que contienen
las imágenes de Albert Hoffman, científico que sintetizó el LSD; Alester
Crowley, el hombre más detestable del planeta, esóterista y estudioso de las
llamadas ciencias herméticas; Ganesh, el dios hindú que franquea la puerta del
infierno; Jimi Hendrix el músico que revolucionó el rock & rol con su
compleja forma de tocar la guitarra eléctrica; Jesús, el ícono revolucionario y
renovador de la cristiandad; Roger Rabbit, uno de los íconos pop de Warner
Bross, destacado por estar casado con la turbulenta Jessica Rabbit. Aunque en
la actualidad el movimiento The Blotter Art está desvinculado de la
distribución y venta del LSD y ABDF, sus raíces se hunden en la contracultura
hippie de los Estados Unidos, en la década de los sesenta del siglo XX, durante
las violentas incursiones de guerra de ese país en contra del régimen comunista
de Vietnam. Uno de los fundadores de la técnica de grabado fue Owsley “Bear”
Stanley, quien se hizo famoso por producir más de 1.25 millones de dosis de LSD
y establecer el estándar de goteo en los fragmentos de papel secante con la
medida de 5x5 mm. “Bear” fue el dinamo
más importante para estimular la creatividad artística del movimiento hippie,
además de desarrollar la tecnología de audio que mejoró la experiencia sonora
de la psicodélia. Fue el proveedor de LSD y diler de The Beatles durante su
Magical Mystery Tour.
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