viernes, marzo 12, 2010
MÉXICO. REQUIEM DESDE EL INFIERNO.
viernes, marzo 05, 2010
DESASTRES NATURALES EN TIEMPOS DE CRISIS ECONÓMICA (1)
Los desastres naturales ocurridos recientemente han perturbado la visión idílica de estabilidad y seguridad, trocando esta en angustia e incertidumbre. Los actuales modelos científicos de interacción compleja hombre-ambiente comienzan ha mostrar cómo las acciones humanas de escala industrial, en el último siglo, han modificado el comportamiento del planeta, replicando efectos colaterales que se hacen sentir globalmente. El epicentro de un evento de mediana intensidad puede alcanzar periferias remotas con efectos devastadores, y aún reproducir uno o varios trenes de fuerza destructiva que perturbaran en conjunto las actividades humanas en todos sus ámbitos. Las nuevas tecnologías de monitoreo geológico han revelado cuan inestable es nuestro planeta desde el punto de vista sísmico, y se ha logrado rastrear en tiempo real algunos eventos que ponen de manifiesto la inminencia de un movimiento violento ya sea en las plataformas continentales o bien en los lechos marinos. La liberación de energía que se produce tras el choque de plataformas continentales, se propaga en todas direcciones, arrasando poblaciones en cuestión de segundos con intensidades que van de los 7.5 a los 8.5 grados Richter. Además, con estos movimientos sísmicos se han registrado variaciones en el eje rotatorio del planeta, lo cual aún no se ha podido establecer si es resultado de la inestabilidad telúrica del planeta o viceversa. Lo que sí es un hecho es que al menos a partir de la última década del siglo XX el comportamiento sísmico del planeta puede predecirse con un grado aceptable de anticipación y con el mínimo estadístico de error, pero no obstante los eventos de tal naturaleza siguen avasallando con fuerza desmesurada a los países asentados en las zonas de riesgo. La dimensión logística que encierra la prevención de desastres naturales es un desafío para las sociedades modernas, pues implica movilizar flujos financieros considerables, que actualmente con la galopante crisis económica mundial, no están disponibles. Indonesia, Haití y Chile, constituyen buenos ejemplos de prevención anticipada y escasez financiera. En este contexto, prevención debe entenderse en el sentido de “esperar” que un evento determinado se presentaré dentro de periodo corto de tiempo, sin conocer realmente su magnitud y menos aún las zonas donde golpeará con mayor fuerza, lo que complica cualquier intento de planeación estratégica.
Ahora bien, en los tiempos que corren, los desastres naturales –entiéndanse sismos, huracanes, inundaciones, erupciones volcánicas-, constituye un buen ejemplo de interacción compleja que pone al descubierto variables de riesgo capaces de impactar negativamente los ámbitos de la acción humana. En esta dimensión, las actividades más lábiles al riesgo son precisamente las económicas, pues al detenerse, provocan una reacción en cadena, ya que, tras el nuevo liberalismo económico cuyo rasgo definitorio es la globalización, son interdependientes. En la moderna economía mundial basta con que un eslabón –institución financiera o país- colapse para que toda la cadena sea afectada. A partir de aquí adquiere sentido lo que el sociólogo Niklas Luhman denominó hace algunos años las sociedades de riesgo, cuya conformación no deviene de la institucionalidad que las rige ni de las leyes que determinan su orden, sino de su capacidad adaptativa a la inestabilidad… Al menos esto es lo que dice la teoría, pero la verdad es que, a la luz de la realidad, el naufragio social ante desastres naturales, refuta la premisa neodarwinista, incluso a una escala mundial. Primero porque los países siniestrados no poseen capacidad de reacción efectiva, los daños rebasan la capacidad de su economía y más aún si esa economía está lastrada por un significativo déficit público. Segundo, la asistencia que puede canalizarse desde las economías poderosas apenas alcanzará, el 1% del costo total de la catástrofe. De este manera se comprende por que las catástrofes de hoy han crecido en resonancia y colateralidad.
lunes, marzo 01, 2010
PAN-PRD. COALICIÓN DE DOS PARTIDOS INOPERANTES.
HAITÍ. RECUENTO DE AGRAVIOS.
lunes, enero 25, 2010
SALVADOR CABAÑAS SUFRE ATENTADO. LA AGRESIÓN COMO INDICIO (2)
SALVADOR CABAÑAS SUFRE ATENTADO. LA AGRESIÓN COMO INDICIO
sábado, enero 02, 2010
LA POLÍTICA CERO, EN MÉXICO.
AFGANISTÁN UN CASO DE ANOMIA ESTRATEGICA, ESTADOUNIDENSE
JORGE ANTONIO DÍAZ MIRANDA
2009-12-27
A estas alturas del partido ya no importa si el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, reduce o aumenta el número de efectivos militares en Afganistán. Porque el problema de fondo no es la potencia de fuego como lo suponen ingenuamente el senador John McCain y el general Stanley McChrystal. El problema de fondo es la falta de una estrategia que justifique el por qué hacer una cosa u otra. Peor aún, Estados Unidos ya no puede sostener la presunta conexión entre esos movimientos “en el tablero de combate” con el mejoramiento de la democracia, la seguridad y el nivel de vida del atormentado pueblo de Afganistán. Considérese como ejemplo, el anuncio que el presidente Barack Obama hizo publico el 01 de diciembre de 2009, en la prestigiosa escuela militar de West Point; de enviar a 30 mil nuevos combatientes a Afganistán, “para reorganizar internamente la nueva nación emergente, tras el oscurantismo talibán”. La misión de las nuevas unidades de combate - informa el presidente Obama-, tiene como prioridades, afianzar posiciones militares; apoyar la reorganización y entrenamiento de los cuerpos de seguridad locales; facilitar el flujo de lo sectores de inteligencia para contrarrestar a los movimientos Talibán y Al- Qaeda; y, por último, sectorizar el territorio de Afganistán para poder determinar con mayor grado de certeza geográfica, las zonas de intervención en las que se requiera la intervención directa de los servicios de inteligencia y de las fuerzas especiales SEALS. En síntesis pues, se trata básicamente de otra oleada militar con objetivos vagos, los cuales, bien mirados, renuncian a la pretensión de la victoria aplastante que fue irresponsablemente difundida por los halcones del ex presidente George W. Bush, en los primeros movimientos de la ilegal guerra contra el terrorismo. Lo que se va revelando en esta nueva fase, son dos cosas, a saber. Primero. Que EU necesita garantizar una cobertura segura para el peor de los escenarios factibles, el desgaste de sus fuerzas y el avance exitoso de la ofensiva de baja intensidad que ha emplazado el Talibán. Segundo. Persuadir a sus aliados, particularmente Paquistán, para disminuir la actividad de Al – Qaeda y el Talibán; lo cual, permitiría iniciar el proceso de retirada militar estadounidense a más tardar en junio de 2011. Pero estos cálculos complejos podrían ser del todo inútiles si las tensiones de la India con Paquistán y China experimentan una nueva escalada geopolítica. ¿Por que? Recordemos el papel oscuro que Islamabad ha desempeñado como una ruta de escape de los insurgentes talibanes. Por su parte, Nueva Delhi pone mucha atención en la alianza nortamericana-paquistaní y por ningún motivo admitirá un desequilibrio en la medición de fuerzas de disuasión con su vecino beligerante. Y por último, Pekín, tiene el poder de influir con maniobras diplomáticas efectivas para presionar a los estadounidenses a delimitar su influencia, garantizando la preeminencia de China como potencia militar indiscutible en la zona. Para todo el mundo es más que evidente la ausencia de un razonamiento estratégico en las consideraciones estadounidenses, lo cual, se suma a los errores y pifias de su tradicional doble moral en casi todo lo concerniente a lo político, esta vez, solapando el fraude electoral ejecutado por Karzai y su camarilla gobernante. La frase nuclear del discurso del presidente Obama en la academia West Point, fue expresada en inequívocos términos de borrar con la cola lo que se hizo con el pico: “se ha terminado el tiempo de extender cheques en blanco”. Lo que quiere decir, en este contexto amplio de desaciertos, echar por la borda la responsabilidad estadounidense en la destrucción de la sociedad afgana, minando su desarrollo democrático y social, sembrando con ello la semilla de la violencia futura que erosionará, como en los mejores tiempos del régimen talibán, el respeto por los derechos humanos. Así las cosas no es de extrañar que los 2 billones de dólares que USA gastará hasta 2010 en esta guerra ilegal, tan solo beneficiará, como siempre, al complejo militar-industrial, dejando a Afganistán – pero también al pueblo estadounidense- la ruina social, el vacío jurídico y la falta de futuro.
HIPO-APOCALIPTICOS Y HIPER-MONO-PIGMENTADOS

